lunes, 10 de mayo de 2010

Mi Confrontación con la Docencia

Mi profesión es Ing. en Sistemas Computacionales, y me inicié formalmente en la docencia hace 12 años, cuando recién casada me vine a vivir a Cd. Juárez (mi esposo es originario de aquí), y requerían un maestro en el área de programación. Mi esposo ya tenía 2 años trabajando en el CBTis No. 114, y escuchó que necesitaban a alguien que cubriera esas clases de programación, entonces les platicó de mí, y que mi profesión era esa, además que en ese momento estaba desempleada. También influyó el hecho de que mi papá es maestro jubilado de la universidad, y cuando yo era chica le ayudaba a revisar exámenes y a pasar calificaciones. Fue así como me inicié en este mundo tan maravilloso.
Esta fue mi oportunidad de iniciarme formalmente, porque antes había trabajado en una empresa de capacitación empresarial, donde daba cursos de Office principalmente, a empleados administrativos de maquilas y empresas.
Pienso que el ser profesor es un gran compromiso que va más allá del pararte frente a un grupo a dictarles un material o escribir muchos pizarrones con información, que al final de cuentas se quedan solo en los cuadernos de los alumnos y alumnas. Siento que el ser profesor tiene que ver con el desarrollo integral del alumno, empezando desde la transmisión del conocimiento, así como la atención de la parte afectiva, ya que muchas veces los alumnos no aprenden porque tienen temor de preguntar, no tienen seguridad en sí mismos, algunos no ven bien y no saben ni de qué se está tratando el ejemplo que está en el pizarrón, y así algunos otros casos que los desconocemos de ellos y que afectan directamente en el aprovechamiento escolar. A veces basta con una palmadita en el hombro para que sientan el afecto que no tienen en su casa y eso es un parte aguas para tener más confianza en sí mismo y con el maestro.
Para mí, el ser docente en la educación media superior, me ha llenado de satisfacciones y aprendizajes increíbles. Cada semestre aprendo mucho de mis estudiantes, como por ejemplo cómo tratar cierto tipo de situaciones, de comportamientos, temas de mi clase, que tal vez algún estudiante vio que hay otra manera de hacerlo y que para ellos es más fácil o entendible. Además que cada semestre me doy cuenta que debo mejorar, que me debo preparar y capacitar para hacerlo mejor el próximo semestre y eso me hace crecer como persona y docente.
Otra de las satisfacciones es el agradecimiento y reconocimiento de los ex alumnos, cuando ellos regresan a pedirme una asesoría en mi materia aún cuando ya están en el nivel superior. Les quiero compartir una experiencia con respecto a esto: hace algunas semanas fui a la universidad y me alcanzó un ex alumno, para darme las gracias por haberlo REPROBADO, yo me quedé un poco confundida, y me dijo si maestra, gracias por reprobarme porque cuando estudié para el examen extraordinario aprendí todo lo que no aprendí en el semestre y ahora soy el mejor estudiante en la clase de programación, a veces hasta mi actual maestro me pide que yo explique un tema porque mis compañeros no le entienden. Ustedes creen, la verdad nunca me había pasado y ahora me da mucho gusto que se den cuenta de lo importante que es aprender.
Creo que me falta mucho por mejorar, y que esto nunca va a terminar porque siempre salen cosas nuevas en cuanto a cuestiones pedagógicas, pero algo que me falta es organizar mejor mi tiempo para poder dar la atención personalizada a alumnos que batallan mucho y que son los que hasta ahorita van reprobando mi materia. A lo mejor el número de alumnos es demasiado (50 por grupo), o tal vez le dedico mucho tiempo a revisar en clase los programas y actividades y por eso no me alcanza el tiempo, pero tengo que buscar la manera de organizar mejor mi clase para dar la atención necesaria a los casos que así lo requieran.
Yoli Rodríguez

Mi Aventura de Ser Docente

La formación docente es un camino muy largo, y es la razón por la cual todos estamos en esta especialización. Nunca acabamos de aprender y cada vez sabemos menos. Es por eso que el crear una identidad profesional es difícil al principio, porque primero que nada tenemos que cambiar nuestra mentalidad (como lo comenta el autor José M. Esteve), para tratar de descubrir en qué consiste ser realmente un profesor, y así lograr formar nuestra propia identidad. Pienso que cuando iniciamos nuestra labor docente tratamos de imitar al que para nosotros fue el mejor maestro que tuvimos cuando éramos estudiantes, sin tomar en cuenta el nivel de estudios de nuestros estudiantes y todo el entorno que los rodea. Debemos tomar en cuenta también, que nuestra labor debe estar centrada en el aprendizaje del alumno, y como tal debemos darle un servicio de calidad, planeando nuestras clases, organizando actividades y materiales para no estar improvisando, y sobre todo tratarlos como lo que son: personas, sin descuidar el desarrollo de habilidades, actitudes y valores, que forman parte de su formación integral, lo cual es tan importante como los conocimientos.
Como experiencia personal, a pesar de que tengo mucha facilidad para comunicarme con otras personas, aún cuando no las conozco, al principio si se me dificultaba expresarme ante grupo. Y más cuando se me acababa el repertorio de la clase antes de tiempo, no encontraba qué mas decir. A veces volvía a repetir la explicación, argumentando que era para que quedara mejor entendido el tema, pero la realidad era que ya había visto el material para esa clase y no tenía preparado nada más. Ahora es diferente, a veces me falta tiempo, aún cuando tenga planeadas mis sesiones, porque es más participativa la clase, y les doy la confianza de preguntar todo lo que no entiendan y mi compromiso es explicarlos las veces que sean necesarias, a fin de que el tema quede entendido al 100%.
En lo que respecta a la disciplina, me identifiqué mucho con la lectura: entraba el primer día pisando fuerte, según yo, porque así me iba a ganar el respeto e iba a imponer autoridad. Pero ese es un gran error que cometemos cuando somos novatos. Al contrario, debemos crear un buen ambiente de trabajo y de confianza con los alumnos. Aún me falta mejorar en ese aspecto, porque aunque la mayoría de las veces logro crear la empatía desde el primer día de clases, hay grupos en los que no se puede al inicio y como que me quedo con esa idea por todo el semestre.
He aprendido a ser tolerante, usar mi criterio en ciertas situaciones, identificar estados de ánimo de los estudiantes y a encontrar la manera de asesorarlos o canalizarlos en situaciones que lo requieran. Sinceramente al inicio no era tan observadora y me dedicaba al 100% a dar mi clase, pero ahora soy más humanista, ya que es fundamental que el alumno esté en un estado de estabilidad emocional para poder concentrarse y aprender.
Aún debo prepararme más en todos los aspectos para mejorar mi labor docente, y estoy segura que con la ayuda, el apoyo y experiencias de nuestro tutor, asesora y todos ustedes enriqueceré mi labor docente.

Yoli Rodríguez

Los Saberes de Mis Estudiantes

LO QUE NUESTROS ESTUDIANTES SABEN HACER EN INTERNET.
Debido a que el uso de la computadora es cada vez más común, tanto en la casa como en las escuelas, el acceso a Internet ha aumentado el número de usuarios de una manera impresionante, es por eso que hoy en día los jóvenes usan el Internet para muchas cosas, como buscar información (de todo tipo), investigar, bajar música, bajar software, bajar videos, bajar imágenes, aprender (clases on-line), ver programas de televisión, ver información deportiva, noticias, pero sobre todo para socializar (creo que es para lo que más lo utilizan). Aún cuando muchos lo ven como pérdida de tiempo, en ocasiones sirve de mucho porque aprenden entre ellos. Hay portales en los que tienen un área de preguntas o dudas y ahí es como interactúan con expertos que les ayudan a aclarar dudas o reforzar conocimientos.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA APROVECHAR ESOS SABERES EN EL AULA?
Se pueden hacer muchas cosas, como por ejemplo la investigación, ellos son expertos en esta área, ya que saben cómo deben buscar la información y en qué portales o páginas. Hay ocasiones en que el tema que queremos abordar en alguna clase no se ha documentado mucho o tal vez no existe todavía la bibliografía impresa en el idioma que hablamos, y es más fácil buscarla en Internet que buscar un libro y traducirlo.
También podemos aprovechar la oportunidad para que ellos lean de manera personal y aprendan, encargándoles una exposición o síntesis de algún tema en especial.
Algunas veces por falta de tiempo del maestro o por falta de conocimiento de algunos portales batallamos para encontrar información, y como los estudiantes tienen el tiempo y el conocimiento sobre los lugares donde pueden encontrar información les podemos dejar una tarea sobre cierto tema y así reforzamos nosotros como maestros también.
También se pueden aprovechar las destrezas y habilidades que tienen los estudiantes en el uso del Internet y la navegación en línea, así como el compartir información, para poder crear material didáctico al que ellos pueden tener acceso por medio de Internet como los son: plataformas educativas (Blackboard, Moddle), blogs, podcast, etc., ya que como ellos son expertos en navegar en la red no les será difícil el acceso a este tipo de material didáctico.

¿QUIÉN VA A ENSEÑAR A QUIÉN Y QUÉ LE ENSEÑARÁ Y DÓNDE LO HARÁN?
Ahora la incógnita es quién va a enseñar a quién. Pienso que en muchos de los caso los alumnos aprenden entre ellos mismos, ya que como no todos tienen acceso a Internet, unos investigan y luego explican a los demás; también entre ellos se dan tips de cómo buscar información o cuáles son los nuevos portales que hay para investigar.
En otras ocasiones son quienes nos enseñan a los maestros a usar el Internet de una manera más rápida y eficaz, pero como los que sabemos de la materia somos los docentes, nosotros enseñamos contenidos y ellos nos enseñan cómo aprovechar el Internet para buscar información y reforzar los temas de las clases, lo cual nos servirá de gran ayuda para elaboración de nuevas prácticas o material didáctico.